Archivo de blog
Rss

Blog

¿UN SINFÍN DE RECURSOS?

Vivimos en tiempo particulares, en donde la velocidad impera, y nuestro consumo visual se aumenta cada vez más, no es de dudar que nuestro nivel de consumo material también aumenta, y es en este punto donde nos invito a todos a realizar una pausa y reconsiderar no solo nuestras posesiones, sino más bien, nuestro estilo de vida en general.

Parece que el frenesí por lo nuevo y brillante nos mantiene ciegos como sociedad ante situaciones tan graves como el aumento de la temperatura en los océanos, o la contaminación del aire y agua, recursos básicos para la existencia de vida en nuestro planeta, y es que, por más que nos gusta vestirnos bien y seguir las tendencias cada temporada y año, no debemos olvidar que nuestras acciones tienen consecuencias en el entorno, un pantalón de mezclilla puede significar 7mil litros de agua, y por si fuera poco, la alta demanda de nuevos productos cada año hace que inclusive muchos de esos pantalones ni siquiera se vendan, generando una huella ambiental de gran costo, no solo por la producción, también por lo que conlleva transportarlo desde el punto de producción al punto de venta, que en su mayoría son miles de kilómetros entre cada punto.

Los ejemplos son miles, y es por esto que la industria de la moda es una de las que más contaminan el ambiente, pero dentro de todo el caos que acabo de mencionar, hay una reciente tendencia que poco a poco ha ganado terreno en el intelecto colectivo, y es la de consumo responsable y producción amigable con el ambiente. Esta tendencia ha ido moviendo enlaces entre diseñadores, productores y gestores del sector Moda para que como industria se generen productos locales, con materiales reutilizados, dándole nueva vida a lo que en otros momentos se consideraba desecho.

Es así como inicia un movimiento con bandera de compromiso, ambiental y social, en donde la belleza de lo reutilizable cobra vida y valor, y donde el eje de inicio es la protección de los recursos naturales en una perfecta armonía con un diseño responsable y funcional. Por todo lo anterior, me gustaría hacer una invitación a que meditemos en nuestras decisiones y que la próxima vez que estemos por adquirir un producto, podamos negarnos a consumir de manera irresponsable, y más bien, nos aseguremos de tomar decisiones que aseguren recursos naturales para nuestras actuales generaciones y las venideras.